jueves, 12 de noviembre de 2009

La mezcla: Ideas fundamentales


Bueno Familia LASO este es un gran documento que encontré entre los archivos de la pagina Hispasonic.com, espero que lo disfruten. Es un conjunto de tutoriales acerca de mezcla, que pueden ayudar mucho en las producciones y en el proceso como formadores LASO.


Conceptos mezcla

El rápido desarrollo de los sistemas de audio digital ha producido una “democratización” de la tecnología de producción de audio, la cual, hasta hace poco tiempo, estaba únicamente en manos de los profesionales del medio audiovisual. En la actualidad cualquier músico aficionado, con una pequeña inversión, puede permitirse el lujo de tener en casa un pequeño estudio de producción donde poder dar rienda suelta a sus “perversiones” musicales. Muchos de estos músicos se sienten impotentes ante la cantidad de conceptos técnicos con los que tienen que lidiar en la actualidad, y algunos de ellos llegan a invertir más tiempo en los aspectos técnicos de audio (mezcla, masterización, compresiones, ecualizaciones...) que en lo que realmente es importante (el tema musical en si).

No hay que olvidar que cualquier persona con un mínimo de gusto musical preferirá escuchar un buen tema con un sonido normal a un tema horroroso con una producción excelente, así que es contraproducente en un músico llegar a obsesionarse con cuestiones que sobrepasan sus funciones. Sin embargo, es cierto que muchos de esos músicos podrían obtener una mejor calidad en sus producciones invirtiendo menos tiempo, si conociesen algunos conceptos y procedimientos básicos de los que se sirven los profesionales del sonido. En esta serie de artículos intentaremos arrojar un poco de luz al proceso de mezcla, la cual, debida a su complejidad, suele ser donde los músicos se sienten más indefensos.

¿Qué podemos considerar como una buena mezcla?
El proceso de mezcla, aunque en sí implica una cantidad de aspectos técnicos importante, puede considerarse como un proceso altamente creativo. Por esa razón el determinar si una mezcla es buena o mala depende de muchos factores totalmente subjetivos. A veces escuchamos un tema musical y pensamos “esto suena de miedo”, pero en muchas de esas ocasiones si nos preguntasen por qué nos gusta como suena no sabríamos que contestar.

Imaginemos dos pintores que se han formado académicamente en la misma escuela y por tanto ambos dominan las mismas técnicas. Si colocásemos un modelo delante de ellos y les pidiéramos que lo plasmasen en un lienzo, los resultados podrían ser muy diferentes. Algo parecido sucede con las mezclas. Si le dijéramos a dos ingenieros que hiciesen cada uno una mezcla del mismo tema musical con el mismo equipo podrían salir dos mezclas muy diferentes, aun cuando se sobreentiende que los dos ingenieros dominan todas las técnicas implicadas en el proceso de mezcla. Puede suceder que tu al escuchar la mezcla de uno de ellos pienses que es buena y al escuchar la otra pienses que es mala, que ambas son buenas, que ambas son malas, ... o que alguna de ellas es simplemente perfecta. Ni que decir tiene que otra persona probablemente tenga una opinión diferente a la tuya.

El primer paso para poder llegar a “la mezcla perfecta” es el de poder escuchar de forma crítica un tema musical y poder analizar la forma en que fue mezclado. De esta forma, cuando escuches un tema y te guste como suena podrás saber la razón por la que te gusta su sonido, lo que a la larga te va a permitir ver qué es lo que te gustaría a ti que tuviera una mezcla tuya. Para conseguir hacer un análisis crítico de una mezcla debemos escuchar un tema musical fijándonos en algunos aspectos de la mezcla.

En primer lugar, podemos observar la relación entre los niveles de los diferentes elementos. Una mezcla debe ser coherente en los niveles, ya que, por ejemplo, una guitarra rítmica con un nivel superior al de la voz principal podría arruinar una mezcla. También hay que tener en cuenta que a veces debemos hacer que un grupo de elementos suenen como un conjunto en vez de como una suma de elementos aislados, como es el caso de los elementos de una batería, por lo que, por ejemplo, al decidir el nivel de los timbales debemos basarnos en el nivel que tengan el bombo y la caja.

Otro aspecto muy importante en una mezcla es el panorama. Es muy importante en una mezcla el que cada elemento esté correctamente situado en el campo estéreo. Una técnica muy extendida es la de colocar en el centro los elementos de bajas frecuencias (bombo y bajo) y los elementos más importantes (como la voz principal, instrumentos solistas, caja...). Hay que tener en cuenta que un buen panorama en una mezcla hace que los instrumentos se escuchen de forma clara. En las ocasiones en las que tengamos un elemento que no somos capaces de hacer oír claramente sin subir de forma extrema su nivel, probablemente, ajustando el panorama y colocando dicho elemento en una zona donde no quede estorbado por otros elementos, consigamos que se escuche claramente a un nivel razonable.

Aparte del panorama, para hacer que los elementos se escuchen de forma clara es muy importante conseguir que la mezcla tenga un buen balance frecuencial. Por un lado, en una mezcla se debe conseguir que todos los elementos tengan su espacio frecuencial. Como ya veremos más adelante cuando profundicemos en la ecualización, cuando dos elementos comparten el mismo rango de frecuencias uno de ellos puede resultar indistinguible. Además debemos conseguir que en la mezcla estén representadas todas las frecuencias audibles (de 20Hz a 20kHz) de forma que la escucha del tema musical resulte agradable.

Por otro lado, otro elemento fundamental en una mezcla es la dimensión. La dimensión en una mezcla se consigue añadiendo efectos de reverberación, delays, flangers... Hay que tener en cuenta que en la mayoría de producciones actuales (exceptuando la música sinfónica, música de cámara, música coral...) los elementos de la mezcla están tomados con microfonía cercana, lo que provoca que las pistas tengan muy poca influencia ambiental de la sala donde se ha grabado, por lo que es muy probable que se necesite añadir de forma artificial ese ambiente durante el proceso de mezcla. Además en la actualizad, la mayoría de instrumentos virtuales nos van a dar un sonido carente de ambiente.

Llegados a este punto sería bueno que escucharas en tus monitores algunos temas musicales que te gusten e intentaras analizar la mezcla basándote en los elementos que hemos citado (niveles, panorama, balance frecuencial y dimensión). Piensa que una de las mejores formas de aprender a mezclar es escuchando y analizando muchas mezclas, de forma similar a lo que te sucede como músico, donde mucha de la música que sabes se lo debes a toda la música que has escuchado en la vida. Además esto te va a valer para hacerte una idea fiel de como suenan tus monitores ante producciones comerciales. Muchas veces nos sentamos delante de nuestros monitores únicamente para trabajar y nunca llegamos a conocer como responden realmente. El hacer audiciones de música comercial en los monitores donde trabajamos habitualmente nos va a permitir saber cuando nuestro trabajo se está alejando demasiado del “mundo real”. Una buena solución para no perder el buen rumbo a la hora de trabajar es la de hacer una recopilación de temas de diferentes estilos musicales en una serie de CDs a modo de biblioteca. Por ejemplo podemos tener un CD con temas de rock, otro con temas flamencos, otro con temas de música electrónica... La finalidad de esta biblioteca no es la de intentar copiar la mezcla de alguno de los temas, sino la de refrescar nuestras orejas cuando tengamos la sensación de que lo que estamos haciendo puede que nos suene bien porque nos hayamos acostumbrado a su sonido. Cuando no estemos seguro de nuestro criterio descansa unos minutos y escucha algunos de los temas de tu biblioteca para refrescar tus oídos.

Pero, ¿qué es una buena mezcla? Podemos decir que una buena mezcla probablemente sea la que reúna de forma correcta las características que hemos dicho antes (niveles, panorama, balance frecuencial y dimensión) . Sin embargo que una mezcla cumpla con estas exigencias solo asegura que una mezcla sea técnicamente correcta, lo cual puede distar mucho de significar una mezcla perfecta. Ahí es donde entra la parte artística del proceso de mezcla. Un buen ingeniero de mezcla debe saber de antemano qué dirección quiere dar al sonido de un tema musical antes de haber movido un solo fader. Imaginad que debemos mezclar a una banda de rock y queremos que la atmósfera del album sea muy densa, lo que probablemente podríamos conseguir dando un carácter “sucio” al sonido. El hacer que algo técnicamente suene bien no es relativamente difícil, ya que tan solo se requiere una serie de conocimientos técnicos. Sin embargo el hacer que un tema musical suene como realmente tiene que sonar no es tan fácil. A primera vista nos puede parecer que las mezclas hechas “técnicamente correctas” tienen un sonido mucho mejor que otras mezclas que buscan un sentido artístico al sonido de la música. Por ejemplo, si escuchamos discos como Kid A de Radiohead o el Rapture of the Deep de Deep Purple podemos hacernos una idea de todo esto (os recomiendo que intentéis escuchar algunos temas de estos dos discos aunque no os guste el estilo musical, ya que puede ser muy ilustrativo). Esos dos discos podrían haber sonado mejor técnicamente, pero nadie puede dudar de que son dos albunes mezclados con gran clase y maestría. Podrían haber sonado más limpios, más claros, haber tenido un mejor balance frecuencial,... pero probablemente eso también hubiera arruinado la magia que las mezclas imprimen a la música que hay en ellos.

Con todo esto lo que debemos sacar en claro es que una mezcla debe estar siempre al servicio de la música y no al servicio de quien mezcla. No debemos titubear a la hora de arriesgarnos a dar una vuelta de tuerca más para lograr que la música con la que estamos tratando suene más interesante y excitante. Tened siempre en mente que al mezclar debemos hacer que el oyente encuentre interesante lo que escucha y no solo que quede impresionado en un primer momento por el sonido y que a los cinco minutos haya perdido todo el interés por lo que escucha.

Por tanto podríamos decir que una buena mezcla es la que hace que la música sea excitante y sea capaz de mantener la atención del oyente, aunque no suene todo lo técnicamente correcta que hubiera sido posible.

El entorno de escucha
Antes de ponerse manos a la obra, hay algunas cuestiones muy importantes que pueden hacernos una mezcla mucho más sencilla.

En primer lugar debemos prestar atención a un elemento crucial en el proceso de mezcla y que muchas veces los músicos descuidan. Nos referimos al sistema de monitoraje. Unos buenos monitores de mezcla pueden costar decenas de miles de euros, lo que hace que sean totalmente inaccesibles para los que no se dedican profesionalmente a facetas de producción musical. Sin embargo existe una amplia variedad de monitores en el mercado de rango medio que puede cumplir perfectamente con las exigencias de un home studio. Lo que no es recomendable nunca es usar un equipo de monitoraje hi-fi para labores de mezcla, ya que no nos van a dar una respuesta lo suficientemente precisa y probablemente arruinen todo nuestro trabajo.

Además, tenemos que tener en cuenta que para realizar una mezcla en condiciones óptimas debemos encontrarnos en un entorno acústico indicado para tal propósito (lo cual cuesta mucho dinero). El sistema de monitoraje incluye también la sala donde vayamos a trabajar. Hay que tener en cuenta que el sonido que sale de los monitores y que vamos a percibir va a estar fuertemente influenciado por la respuesta acústica de la sala. Por ejemplo, de nada nos va a servir tener unos monitores caros con una buena respuesta frecuencial cuando nos sentamos a mezclar en una sala donde tenemos un gran refuerzo de frecuencias graves debido a ondas estacionarias. Si mezcláramos en esas condiciones al escuchar nuestras mezclas en otro lugar veríamos que nos hemos quedado cortos en graves, ya que cuando hemos mezclado hemos percibido más graves de los que realmente teníamos. Puesto que no es la finalidad de este artículo el analizar qué mejoras podríamos obtener acústicamente en la sala donde mezclemos, es importante que tengáis esta cuestión en cuenta y que intentéis mejorar todo lo que podáis las condiciones acústicas.

Es también muy importante la colocación de los monitores. La colocación más extendida es la que recomienda la ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones). Este estándar dice que los monitores deben colocarse 60º con respecto al punto de escucha, de tal forma que se forme un triángulo equilátero. Aunque suene algo complicado el encontrar esos 60ª en realidad es muy fácil, ya que la separación entre los monitores debe ser igual a la separación entre el punto de escucha y ambos monitores, tal y como se muestra en la figura.

Colocación de monitores
Colocación de monitores

Buscando orden dentro del caos
Antes de empezar a ecualizar, a comprimir o a realizar cualquier otro proceso propio de la mezcla, es muy importante tener claro lo que queremos conseguir y organizar el trabajo antes de empezar.

Los grandes ingenieros de mezcla admiten que antes de empezar a tocar nada siempre tienen en la cabeza que es lo que van a intentar conseguir. Para conseguir esto debemos conocer el tema musical que vamos a mezclar. Si lo que vais a mezclar es vuestra propia música no hay problema, pero si vais a mezclar algo que jamás habéis escuchado lo primero que debéis hacer es subir el nivel de todas las pistas y escuchar el tema entero tres o cuatro veces. Es bueno que toméis notas sobre aspectos como puntos fuertes y flojos del tema, donde creéis que hay que centrar la atención del oyente, posibles efectos que podrían ir bien al tema,... Cuando hayáis hecho esto es muy probable que en vuestra mente ya tengáis el sonido que queréis conseguir. Pensad en esta parte de la mezcla como un bloque de arcilla para un escultor. El escultor debe tener la imagen de la figura que quiere plasmar en la arcilla antes de ponerse manos a la obra. Llegados a este punto tenemos la arcilla y la imagen que queremos plasmar, durante la mezcla vamos a hacer que lo que tengamos en mente se plasme en la arcilla. Muchas veces es inútil ponerse a mezclar sin saber muy bien lo que vamos a hacer, ya que podemos llegar a un punto sin retorno que nos obligue a empezar desde cero una mezcla.

Una vez que conocemos el tema, es hora de organizar el proyecto de mezcla para que en el momento de mezclar tengamos todo ordenado y no nos perdamos buscando las cosas. Hay que tener en cuenta que el proceso de mezcla es una proceso altamente intuitivo, y cualquier retraso en acceder a lo que queremos ver o modificar puede ser perjudicial, ya que las ideas tan rápido como vienen se esfuman. Un buen punto de partida para organizar todo es realizar un esqueleto del tema musical. En cualquier secuenciador vamos a tener opciones para memorizar puntos temporales dentro del tema musical. Es conveniente separar el tema musical en diferentes secciones (estrofas, puentes, estribillos, solos,...) Esto nos va a permitir dos cosas, por un lado saber en todo momento en que lugar del tema nos encontramos, y por otro el poder acceder de forma instantánea a cualquiera de esos puntos.

Escaleta
Escaleta del tema El mundo al Revés de Lolaimon, perteneciente a su segunda maqueta (Protools 7.1)

También podemos programar diferentes visualizaciones dentro del proyecto. Imaginad que debéis mezclar un tema con 60 pistas. Probablemente para acceder a, por ejemplo, la pista de un detalle que hace en un determinado momento una guitarra tardaréis un tiempo precioso en llegar a ella entre toda esa cantidad de pistas. Imaginad que con hacer tan solo un click pudierais acceder a una visualización en la que solo se mostrasen las pistas de detalles de guitarras. En eso radica la gran potencia de las diferentes visualizaciones dentro de un secuenciador. Si no tenéis muy claro cómo se puede hacer eso en vuestro secuenciador tomaos el tiempo que sea necesario en investigar en el manual de instrucciones cómo hacer estas programaciones, y si aun así no os ha quedado claro preguntad en el foro de Hispasonic correspondiente a vuestro secuenciador, donde seguramente cualquier amable forero os pueda sacar de dudas.

Otra arma poderosa para luchar contra el caos que supone una mezcla es el uso de subgrupos. El uso de subgrupo nos va a permitir mutear o poner en solo ciertas pistas de forma instantanea. Normalmente antes de iniciar la mezcla suelo hacer subgrupos para batería, guitarras, pads, percusiones, voces principales, coros, voces (voces principales + coros), base rítmica (batería + bajo + percusiones),... Dependiendo del tema musical podemos hacer las configuraciones que nos parezcan oportunas, siempre teniendo en cuenta que podemos hacer subgrupos anidados. Además durante la mezcla nos van a permitir procesar de forma unitaria un conjunto de mezcla (por ejemplo comprimir todas las pistas de batería como conjunto) y hacer automatizaciones globales (por ejemplo hacer un fade out a toda la batería sin necesidad de programar el fade out en todas las pistas de la batería).

Cada secuenciador tiene sus particularidades en cuanto a la organización de los proyectos, así que sería inútil extendernos describiendo cada uno. Lo mejor es que vosotros mismos seáis los que investiguéis por medio de vuestros manuales e información que podáis encontrar en Internet. Ya veréis como es un tema sin muchas complicaciones pero que os puede hacer la vida mucho más sencilla.

¿Cómo afrontar una mezcla?
Muy bien. Ya tenemos un tema para mezclar. Hemos escuchado el tema. Hemos tomado nuestras anotaciones. Hemos cargado todas las pistas en nuestro secuenciador. Hemos organizado el proyecto. Pero... ¿por dónde empezamos a mezclar?, ¿cuál es el orden lógico en el que tenemos que hacer las cosas?, ¿qué filosofía debemos seguir a la hora de realizar la mezcla?.

Como casi todo en el mundo de las mezclas, no tiene una respuesta concreta. Un buen punto de partida sería ver qué es lo que se debe evitar hacer. Lo primero que debéis evitar es el pensar en el sonido de las diferentes pistas de modo individual. Por ejemplo, imaginad que debéis mezclar a una banda típica de pop e imaginad que empezáis a mezclar poniendo en solo la pista de bombo, ecualizáis y comprimís. Luego muteáis otra vez el bombo y ponéis en solo la pista de la caja y le buscáis un sonido que os guste, luego lo mismo para los demás elementos de la batería. Luego muteáis todo lo que tengáis ajustado y ponéis en solo el bajo y buscáis un sonido grandioso. Muteáis el bajo y hacéis lo mismo en las guitarras. Y por último os centráis en las pistas de voz. A primera vista puede parecer que este método no implica ningún problema, pero en realidad estaríamos cometiendo dos errores muy graves. Por un lado, el tener un buen sonido en todas las pistas de forma individual no asegura una buena mezcla, es más, yo diría que el resultado puede ser tan desastroso al hacer sonar todo junto que tardaríamos menos tiempo en volver a empezar la mezcla desde el principio que reajustar el sonido de todas las pistas para que suenen bien juntas. Por otro lado, estaríamos haciendo mal en añadir las voces en último lugar. Hay que tener en cuenta que las voces son, pese a quien pese, el elemento más importante de una canción y es donde el oyente medio va a centrar casi toda su atención. Cuando mezclemos debemos pensar que los instrumentos musicales tienen la función de dar soporte para que las voces tengan un buen acompañamiento y no debemos pensar en ningún otro instrumento como líder de la canción (esto en cuanto a una canción, cuando tratemos con temas instrumentales normalmente vamos a tener siempre un instrumento solista principal que es el que va a hacer las veces de voz en cuanto a mezcla se refiere).

Por tanto debemos tener claro que la voz (o instrumentos solistas) es el elemento más importante con el que contamos y que lo que importa es el conjunto y no los sonidos de forma individual. No os sorprendáis si cuando habéis terminado una mezcla y os asombráis de lo bien que suena el tema musical ponéis en solo por ejemplo una guitarra y pensáis “¡madre mía que mal suena esa guitarra!”. Muchas veces cuando tengo en el estudio algún cliente que no está demasiado habituado a una mezcla siempre intento en la medida de lo posible no dejar sola ninguna pista por miedo a que le de un infarto y no tener que explicarle todo esto que os estoy haciendo leer. Este efecto ya lo veremos más adelante en alguna de las partes de este artículo cuando veamos en profundidad la ecualización y el procesado de dinámica.

Un buen punto de partida para poder buscar un sentido a una mezcla es la de agrupar todas las pistas con las que vamos a contar en elementos estructurales del tema musical. Pensad en un tema musical como algo compuesto de diferentes elementos, los cuales tienen una importancia y una función diferentes. Podemos considerar que estos elementos estructurales son:

  • La base rítmica, compuesta por el bajo y los elementos percusivos (batería, percusiones, loops, ritmos electrónicos...)
  • Los instrumentos principales (voz solista, guitarra solista...)
  • Elementos corales (coros, doblajes de guitarra...)
  • Elementos de apoyo y de contexto (guitarras rítmicas, teclados...)
  • Elementos ambientales (pads de sintetizadores, efectos sonoros, colchones de cuerdas...)

Cada uno de estos conjuntos de elementos tienen una función muy específica dentro de una mezcla y debemos tener esto en cuenta a la hora de mezclar con el fin de que el tema musical suene coherente. Por ejemplo, de nada sirve haber conseguido una base rítmica poderosa y unos excelentes efectos sonoros cuando la voz queda camuflada por esos efectos sonoros y las guitarras rítmicas no crean la atmósfera adecuada al haber quedado ésta arruinada por haber dado demasiada presencia a esa base rítmica.

Une vez que tenemos en mente los elementos estructurales de los que se va a componer una mezcla ya podríamos tener una idea de como afrontar nuestra mezcla. Sin embargo no está de más que conozcáis dos de las formas más extendidas de realizar una mezcla.

Una de estas formas consiste en empezar solo con una pista e ir añadiendo progresivamente las demás. El punto donde comenzar varía mucho entre los gustos personales de cada uno y el estilo de música con el que tratemos. Algunos empiezan con el bombo, otros con los aéreos de la batería, otros por las voces o los instrumentos principales,...Yo personalmente prefiero empezar haciendo consistente la parte más grave de la mezcla. Para ello subo solo la pista de bombo y busco el sonido que tengo en mente. Luego, a la vez que escucho el bombo ya procesado, subo la pista de bajo y ecualizo y comprimo hasta que veo que ambas pistas trabajan bien juntas y sirven a los objetivos del sonido que ando buscando para el tema. Luego añado la caja, la proceso y añado después la voz. Una vez que esas pistas funcionan bien juntas, voy añadiendo los demás elementos progresivamente, aunque el orden suele variar dependiendo del estilo musical y del tema con el que esté tratando. Una cosa muy a tener en cuenta es que a medida que vayas añadiendo pistas deberás volver hacia atrás y reajustar constantemente pistas añadidas anteriormente para conseguir que todo el conjunto suene como quieres. Lo que si me gustaría recalcar es que no dejéis para el final las voces o los instrumentos principales, ya que así encontraréis menos problemas para situarlos dentro de la mezcla correctamente.

La otra forma de mezclar, y que también está muy extendida, es la de subir todas las pistas a la vez y empezar a trabajar a partir de ahí. Con este método primeramente se hace una mezcla tan solo con los niveles de las pistas en mono. Luego empiezan a situarse los elementos en el espacio estéreo por medio de los controles de panorama. A partir de ahí cada uno sigue sus instintos hasta conseguir el sonido que busca para el tema musical.

Puede haber infinidad de formas de hacer una mezcla. A medida que vas haciendo más y más mezclas terminas por adoptar tu propia forma personal.

Como veis una mezcla implica mucho más que el hecho de ecualizar, comprimir, puertear... Es importante que tengáis claro todo lo que en esta parte del artículo hemos tratado antes de poneros a tocar knobs, botones y demás parafernalia. Todas esas cuestiones las dejamos para un poco más adelante.

Blackwaves Studios
Autor:
José A. Medina

Fuente: Hispasonic.com

Melodyne Editor: derribando la barrera de lo imposible

Melodyne Editor

Es cierto que el título de este artículo suena ampuloso, pero no podemos negar que es verdad. Hasta hace muy poco tiempo la posibilidad de cambiar una nota dentro de un acorde era considerada imposible. ¿Cómo una aplicación podría desentrañar un acorde y mostrar cada uno de sus componentes? ¿Imposible? ¡No!

Como sabemos, Celemony desarrolló, y luego presentó en la feria Musikmesse 2008, su tecnología Direct Note Access (DNA) mediante la cual una grabación polifónica -es decir, una grabación compuesta por sonidos simultáneos-, podía ser separada en componentes o notas individuales, ofreciendo al usuario la posibilidad de editar cada nota con las mismas prestaciones encontradas en los productos anteriores de Celemony.

Pasó un poco de tiempo y finalmente llegó la versión beta de Melodyne Editor, el primer producto de la empresa en presentar la tecnología DNA.

Ya todos conocemos, en mayor o en menor medida, las posibilidades del nuevo software. Por eso avanzaré directamente con una serie de pruebas reales que realicé para que puedan imaginar los alcances de esta nueva tecnología.

Para simplificar las explicaciones desarrollaré este artículo teniendo en cuenta la utilización de la versión independiente (stand-alone).

Carga y reconocimiento
La interfaz de usuario del programa no ha cambiado demasiado de la utilizada en Melodyne Uno. Todo está en su lugar, con sólo un par de detalles que mejoran la línea de trabajo; por ejemplo, la concentración en un único lugar del manejo de las cuadrículas o grillas de tiempo y tono.

La familiaridad con la versión anterior facilita el inicio del trabajo. Inmediatamente, después de cargar un archivo de audio, Melodyne editor comienza su tarea y luego de un momento – un archivo de 1 minuto de duración puede tomar 50 segundos en ser analizado en un equipo que utiliza un procesador AMD 64 X2 Dual de 2Ghz – presenta todas las notas en la pantalla de edición.

Si consideramos la posibilidad de volver a trabajar sobre un archivo, una buena manera de ahorrar tiempo es guardar el proyecto como un archivo Melodyne con la extensión mpd. De esta manera, el programa no necesitará realizar, nuevamente, el reconocimiento del archivo de audio.

Comencemos, entonces, a trabajar.

Reemplazando notas
En el ejemplo que veremos a continuación, rescataremos una frase que originalmente presentó un par de notas apagadas debido a un movimiento incorrecto de los dedos. En otra ocasión la frase se habría descartado, pero ahora podemos ingresar dentro de la grabación para intentar solucionar el problema.

Aquí vemos y escuchamos el archivo original:

Melodyne Editor

Lo sentimos, Flash no disponible.

Como apreciamos, en la entrada del segundo acorde, tenemos un par de notas “muteadas”. La solución, en este caso, pasa por reemplazar esas notas con problemas por notas correctamente interpretadas.

La nota con problemas 1 no presenta mayores dificultades, ya que disponemos de una nota “igual” utilizada en el acorde anterior. La nota con problemas 2 demanda un poco más de atención, ya que tenemos que buscar una nota que nos permita obtener la mejor concordancia de sonido. Como se ve, su sonido original ha sido cortado repentinamente, cuando se suponía que debía extenderse por casi toda la duración del acorde. La mejor alternativa es seleccionar una nota con un desempeño similar.

En las imágenes que siguen vemos las notas que utilicé para solucionar los inconvenientes.

Melodyne Editor

Melodyne Editor

Enfrentaremos la nota con problemas 3 con un simple alargamiento de la duración.

Aprovechando que en este ejemplo las notas con problemas están correctamente ubicadas en tiempo, simplemente, reemplazaremos el sonido de las notas incorrectas por las notas que vemos en las imágenes anteriores. Utilizaremos el clásico método Copiar y Pegar.

Melodyne Editor facilita la tarea, insertando las notas pegadas en la posición exacta de la nota que se desea reemplazar. El proceso es simple: seleccionamos la nota que deseamos copiar, hacemos clic derecho y seleccionamos Copy. Luego, seleccionamos la nota a reemplazar, hacemos clic derecho y elegimos Paste. La nueva nota aparece en su tono original pero en la posición exacta de la nota reemplazada. Si es necesario, habrá que transportarla al tono de destino empleando la herramienta de selección o la de afinación.

Luego de pegar las notas necesitaremos emparejar su volumen de acuerdo al nuevo contexto. La herramienta de amplitud nos permitirá trabajar con absoluta precisión.

El resultado de la edición se aprecia en la imagen siguiente, y lo escuchamos aquí:

Lo sentimos, Flash no disponible.

Melodyne Editor

Cambiando una frase
Generalmente, las aplicaciones de un software son muy amplias. El desarrollador sugiere ciertos lineamiento que luego los usuarios se encargan de refinar, llegando a utilizar el software en situaciones donde quizás no se hubieran pensado.

Si bien el primer uso que se me ocurre para Melodyne editor es su aplicación como medicina para ciertos males que golpean a las pistas de audio – ahora podemos reparar notas puntuales deficientes, equivocadas, desplazadas, etc. dentro de una grabación polifónica – otra aplicación mayor, seguramente, será la edición de frases con el objetivo de cambiarlas y adaptarlas a un nuevo contexto, diferente, tal vez, al original.

En esta parte veremos las posibilidades de Direct Note Access aplicadas a un fragmento de piano. Podemos escuchar el archivo original:

Lo sentimos, Flash no disponible.

Luego de cargar el archivo, la aplicación no presentará inconvenientes para detectarlo, automáticamente, empleando el algoritmo polifónico. La siguiente imagen nos muestra la representación original de las notas, inmediatamente después de finalizar el proceso de detección.

Melodyne Editor

Utilizando las herramientas del programa, podemos cambiar algunas notas, insertar algunas nuevas, estirar otras, etc, para lograr una nueva versión editada que vemos en la siguiente imagen y que podemos escuchar aquí:

Lo sentimos, Flash no disponible.

Melodyne Editor

Muchas veces, la edición no requerirá el cambio radical de una frase, sino un “simple” proceso de compresión/expansión y limpieza, súper preciso, que actuará sólo sobre aquellas notas complicadas.

Pantalla vs. altavoces
Inmediatamente después de cargar un archivo, Melodyne Editor realiza el proceso de detección de notas, presentando luego de unos instantes, dependiendo de la duración y calidad del archivo, las notas en pantalla.

Si bien el programa realiza un trabajo excelente al identificar las notas, existen ciertos elementos que lo confunden, por ejemplo, la utilización de intervalos de octavas dentro de acordes.

No obstante, existen otros elementos que confunden al programa. El timbre del sonido, dependiendo de la carga de armónicos presente, puede llevar a una mala interpretación. Por ejemplo, un armónico puede ser interpretado como una nota fundamental, llevando a una mala representación gráfica.

Es importante entender que el sonido no se ve afectado. El modo utilizado para asignar o reasignar notas no cambia el sonido; su propósito es mejorar la representación de las notas en pantalla buscando coincidencia entre la pantalla y los altavoces.

El modo Note assignment debe utilizarse inmediatamente después del proceso de detección, ya que si la aplicación confunde alguna nota, esa equivocación se arrastrará posteriormente a las habituales tareas de edición.

El nuevo modo de asignación de notas viene a cumplir las tareas que antes se desarrollaban en el ámbito del editor MDD. Por cierto, el nuevo modo ofrece un manejo – como menciono habitualmente – mucho más sencillo, directo e intuitivo.

Devórame otra vez
Dependiendo del timbre del instrumento utilizado, el proceso de detección puede devorarse algunas notas. A veces, las notas “devoradas” quedan en evidencia debido a que escuchamos algo que no se ve representado en la pantalla. Otras veces, no es tan sencillo porque las notas “devoradas” quedan escondidas dentro de otras.

Luego de llevar a cabo el proceso de detección, Melodyne editor utiliza dos tipos de notas para representar la información en pantalla: notas activas, representadas con relleno sólido, y notas inactivas, dibujadas sólo con el contorno. En la imagen siguiente vemos una representación con notas activas e inactivas.

Melodyne Editor

Durante el análisis del archivo de audio, Melodyne editor hace una evaluación para determinar qué frecuencia debe coincidir con cada nota, y en esa evaluación decide cuál nota tiene más posibilidades de ser la nota correcta para esa frecuencia; precisamente, esa nota será una nota activa. Pero, también el análisis permite conocer que existen otras notas con menores posibilidades de asociación frecuencia/nota; precisamente, esas son las notas inactivas.

Como antes mencioné, el programa realiza una estupenda tarea al detectar las notas, pero a veces necesita algo de ayuda para conseguir los mejores resultados. Esa ayuda se manifiesta en posibles reasignaciones de notas, activando y desactivándolas, y en la modificación de sus separaciones.

Melodyne Editor

En la imagen anterior vemos un fragmento. Y cuando escuchamos esta parte...

Lo sentimos, Flash no disponible.

...se aprecia claramente que, con la excepción del segundo acorde, falta la representación de una nota en cada grupo. El sonido está presente pero la pantalla no coincide. Evidentemente, el segundo grupo de notas es el correcto. Está claro que debemos ayudar al programa para disponer de esas notas para una posterior edición.

Cuando ingresamos al modo de asignación de notas, vemos las notas “devoradas” (imagen siguiente).

Melodyne Editor

Para activarlas, simplemente, hacemos doble clic en ellas e inmediatamente se transforman en notas activas. Se apreciará también, que alguna de las otras dos notas del acorde – generalmente la octava – reduce su tamaño debido a que la nota recientemente activada ha absorbido el exceso de energía que antes se había asignado incorrectamente.

Pero, ¿por qué necesitamos activar esas notas si el sonido no presenta problemas? La razón es simple. Si no activamos la nota desactivada, esa frecuencia quedará asignada erróneamente a una determinada representación de nota. Si posteriormente, editamos esa nota que posee la carga adicional de energía (energía que pertenece a la nota desactivada), por ejemplo, transportándola de tono, estaremos arrastrando ambos componentes consiguiendo un sonido deficiente.

Por ejemplo, imaginemos que tenemos un archivo en donde fueron grabadas dos notas Do de octavas diferentes, en forma simultánea, y que el proceso de detección, muestra erróneamente, una única nota Do, debido a una confusión por el contenido armónico de la señal.

Si no procedemos a reasignar la nota perdida, no podríamos lograr el mejor resultado, por ejemplo, al transportar una nota, ya que estaríamos moviendo ambos sonidos. Activando la nota “perdida” contaríamos con las dos notas, quedando en condiciones de editar sólo la que resulte necesario.

Luego de activar las notas que vimos en la figura anterior necesitamos abandonar el modo de asignación de notas, simplemente, eligiendo alguna otra herramienta. Los resultados se ven en la siguiente ilustración:

Melodyne Editor

Y podemos escucharlos aquí:

Lo sentimos, Flash no disponible.

Ampliando el panorama
Veamos ahora un panorama un poco más amplio. En las figuras 11 y 12 vemos una representación del ejemplo anterior más grande, en donde apreciamos el análisis original y el modo de asignación de notas:

Melodyne Editor

Melodyne Editor

Notemos, en la parte superior de la representación, algunas notas que se separan, de manera un tanto extraña, del centro de la armonía. En la figura 13 las encerré dentro de un marco:

Melodyne Editor

Al comparar el sonido de los acordes en donde se encuentran estas notas, con otros en donde no están presentes, se aprecia que, en realidad, se trata de armónicos asignados como notas reales, por lo tanto deberíamos desactivarlas para reasignar su energía a las notas que corresponden, y además para despejar la pantalla de molestias.

Después de aplicar un poco de edición llegamos a los resultados que vemos en la siguiente imagen.

Melodyne Editor

Como se aprecia todo es más claro, y eso permite editar con libertad y precisión hasta alcanzar una versión un tanto diferente. Podemos escuchar la versión original y la versión procesada con Melodyne editor aquí:

Lo sentimos, Flash no disponible.

Lo sentimos, Flash no disponible.

En la versión editada apreciaréis un leve toque de “chorus” provocado por la transición predeterminada entre una nota en la afinación original y la siguiente nota en la nueva posición. En este caso, me agrada el sonido obtenido; no obstante si alguien no lo considera adecuado, puede emplear la herramienta de afinación para ajustar la transición buscando un cambio más brusco, eliminando en consecuencia, el aire de chorus.

Persianas Venecianas
Para facilitar las tareas de edición dentro del modo de asignación de notas, Melodyne editor posee un recurso simple y efectivo que se puede apreciar, en parte, en la figura 12.

Esta serie de líneas paralelas – que se ubican en la parte superior e inferior de la ventana del modo de asignación de notas – se utiliza para establecer un umbral para la asignación de notas, de modo que Melodyne editor sólo muestre los resultados teniendo en cuenta las notas que se encuentran entre los límites de las persianas superior e inferior.

Por supuesto, la edición no es destructiva, por lo tanto, es posible desplazar las persianas en cualquier momento sin riesgos de perder información. Es más, podemos activar o desactivar notas haciendo doble clic directamente en el área interna de las persianas.

Evitando confusión
Un tema que puede provocar confusión es la utilización del control MIDI en los videos de presentación de la tecnología DNA.

En las películas que anuncian los beneficios de la nueva tecnología Direct Note Access, puede apreciarse claramente la utilización de un teclado controlador para modificar en tiempo real el tempo y tono de una melodía.

El problema es que muchos usuarios confunden la demostración de las posibilidades de la tecnología con la presentación de un determinado producto, en este caso Melodyne editor. Lamentablemente, Melodyne editor no posee capacidades MIDI. No debemos olvidar que esta nueva versión no viene a reemplazar a la versión Melodyne studio, edición que sí cuenta con la potencia de control MIDI.

Últimos comentarios
Aunque después del análisis y reconocimiento realizado por Melodyne editor nuestras ansias por editar resulten incontenibles, es muy importante reconocer la necesidad de escuchar atentamente para identificar posibles problemas de asignaciones de notas.

Aconsejo que en todo caso, aunque todo parezca correcto, ingresar al modo de asignación de notas para revisar si existen notas que no están activas y que pueden formar parte del arreglo.

Una pista que podemos tener en cuenta: si notamos notas sin relleno – no activas – cuyo dibujo posee dimensiones similares a las notas activas, probablemente se trate de notas importantes que deberían activarse. Para determinar si deben activarse o no, es necesario considerar el entorno de la armonía y escuchar. Recordemos que la edición no es destructiva y todo puede ser revertido.

A propósito, los comandos para restablecer las ediciones – que actúan de manera independiente al comando “deshacer” del menú de edición – permiten deshacer determinados procesos sin afectar las ediciones realizadas en otras áreas.

Ciertos materiales no presentarán inconvenientes para el reconocimiento pero, por ejemplo, una frase de órgano Leslie, o una guitarra fuertemente procesada con Chorus o Flanger, demandará mucha más atención, haciendo necesaria la utilización del modo de asignación de notas.

Algo que puede llegar a confundir es la aparición – dentro de este modo – de notas que fueron eliminadas en el modo normal.

El modo de asignación mantiene la disposición original de las notas, por esa razón, mostrará notas que se habían eliminado.

Veamos un ejemplo. Supongamos que tenemos dos notas y eliminamos una dentro del modo normal. Si posteriormente, ingresamos al modo de asignación de notas, veremos, activas, las dos notas originales. Si ahora, desactivamos y activamos la nota que fue eliminada, al retornar al modo normal, la nota será restaurada. Hay que poner atención para evitar inconvenientes.

Aunque aplicando una combinación de procesos – separación y transición – es posible lograrlo, aún espero una manera directa de poder aplicar fades a las notas.
Bajo Windows, el programa utiliza un acercamiento diferente al momento de emplear el comando Close (cerrar).

Melodyne ofrece dos comandos de cierre: Close y Quit. Al elegir Quit, naturalmente se produce el cierre total de la aplicación, pero se obtiene el mismo comportamiento al elegir Close. Normalmente, al utilizar Close esperaríamos que el programa cierre sólo el archivo en el que se trabaja, pero que permanezca abierto a la espera de un nuevo archivo para editar, sin embargo esto no ocurre. Extrañamente, cuando el usuario elige Close, Melodyne editor cierra totalmente la aplicación, de la misma manera que el comando Quit.

La empresa menciona que Melodyne editor es un programa que abre cada archivo en una ventana separada y no dentro de un mismo entorno – es cierto – y que debido a ese diseño el comportamiento antes mencionado del comando Close es el mismo que ofrecen las últimas aplicaciones desarrolladas para Windows.

Más allá de discusiones técnicas, es muy cómodo cerrar un archivo manteniendo la aplicación abierta para cargar un nuevo archivo. Espero que Celemony solucione este inconveniente.

Estamos ante una versión de prueba, y por lo tanto, existen “bugs” o errores esperados considerando la amplia variedad de configuraciones de equipos existente.

Estoy probando Melodyne editor en un equipo de escritorio y en una laptop – ambos bajo Windows XP – con muy buenos resultados en ambas situaciones, aún con un driver genérico como ASIO4ALL.

En otros artículos seguiremos con más detalles, quizá cuando la versión definitiva se encuentre entre nosotros.

Celemony | Direct Note Access | Vídeo de presentación en la Musikmesse 2008

Fuente: Hispasonic.com
Autor:
Fabio García

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Waves lanza los plugins Noise Suppressor y LoAir

Waves ha anunciado el lanzamiento de dos nuevos plugins pertenecientes a su nueva línea orientada a post-producción. Se trata de Noise Suppressor, del cual ya habíamos hablado previamente, y el nuevo LoAir.

Noise Suppressor es especial para el trabajo en post-producción con material vocal pero peude utilizarse con cualquier fuente sonora. Ofrece con reducción de ruido en un sistema multibanda, trabaja en tiempo real y es capaz de procesar cualquier tipo de material de audio, utilizando algoritmos especiales para darle mayor claridad y calidad al sonido. Ofrece automatización completa, recall, posibilidad de aplicación en múltiples instancias, y más.

LoAir es un plugin generador de sub-armónicos orientado a post-producción y diseño de sonido. Dispone de frecuencia ajustable y filtro pasa-baja con controles dedicados, ademas ser el primer procesador de este tipo con poseer la capacidad de procesar contenido polifónico, al igual que soporte para fuentes de audio estéreo o 5.0.

Noise Suppresor está disponible ahora mismo desde Waves a un precio de $2.800 en formato nativo y $1.850 en formato TDM. LoAir se encuentra disponible a un precio de $100 en formato Nativo y $130 en formato TDM.

Características de Noise Supressor

  • 6 bandas para eliminación de ruido en tiempo real
  • Control de threshold
  • Rango de frecuencia ajustable
  • Diseñado para post-producción pero puede aplicarse a material musical
  • Control de aplicación para cada una de las bandas
  • Interfaz optimizada para un uso sencillo
  • Integración completa con Pro Tools
  • Soporte para múltiples instancias del plugin
  • Automatización completa
  • Recall completo
  • Formatos nativos

Características de LoAir

  • Orientado a agregar peso y profundidad al sonido
  • Refuerzo de sub-armónicos existentes
  • Capacidad para procesar material polifónico
  • Recall completo
  • Automatización completa
  • Componente s en mono, estéreo 5.0 a 5.1 y 5.1 a 5.1
  • Resolución de audio de hasta 24-Bit y 192kHz
  • Soporte para formatos TDM, RTAS, AudioSuite, VST y AU
  • Compatible con PC y Mac

Waves Post Production

La era dorada de la música infinita

Infinite_Music

Por John Harris (BBC News)

No hace mucho, si querías música, tenías que ahorrar dinero de tu bolsillo, hacer una excursión viaje a la tienda de discos y delicadamente revisar la bateas.

Ahora, es prácticamente gratis, instantánea e infinita. Y nuestra relación con la música ha cambiado para siempre.

Todos sabemos el supuesto aspecto que tendrá el futuro de la música. La industria discográfica se verá reducida a una ruina que se consume lentamente, el álbum será sustituido por interminables canciones y la música se verá como algo sin valor por el hecho de que será universalmente gratuita.

Las vacías tiendas de discos serán invadidas por la maleza y los viejos CDs serán utilizado como posavasos. Los Madonnas, U2s y Coldplays prosperarán, pero para quienes estén por debajo en la cadena la idea de no hacer mucho dinero será desalentadora.

Esta es la teoría aceptada, por lo menos. Y algo de esto tal vez resulte cierto.

Pero esta imagen espeluznante hace caso omiso de los cambios sutiles y fascinantes en nuestra relación con la música que apenas hemos comenzado a comprender.

Ahora, sólo para dejarlo claro desde el principio: tengo casi 40 años. Habiendome mudado recientemente de casa y consignado mi colección de CDs en cajas de cartón, me he quedado sorprendido al descubrir que no extraño nada en absoluto.

Utilizo la versión gratuita de la aplicación de streaming de música Spotify casi todos los días – y ahora entiendo que representa una verdadera revolución en el consumo de música (haciendo que iTunes parezca patéticamente anticuado).

Si la industria de la música finalmente actuara en conjunto e insistiera en algún tipo de modelo de suscripción, voy a pagar por el mismo tipo de servicio. Pero no me imagino que vayan a modificar mis nuevos hábitos de escucha.

Dicho todo esto, mi mentalidad musical sigue arraigada en un pasado cada vez más remoto, cuando para ser un verdadero fan de una banda hacia falta una dedicación real, el acceso a información oculta y, francamente, dinero.

Acabo de verter el contenido relacionado con la música de mi cerebro en un libro, y me imagino que esos 30 y pico de años de conocimientos acerca de todos desde los Funkadelic a The Smiths probablemente me costó una suma de dinero de cinco cifras, una cantidad estúpida gastada en publicaciones de música, y un sinfín de momentos embarazosos tratando de tener una conversación con los arrogantes tipos que trabajaban en las tiendas de discos.

El último fin de semana, por el contrario, tuve una larga charla sobre música con el hijo de un amigo mío que tiene 16 años, y mi mente quedó aturdida.

Prácticamente sin costo, en muy poco tiempo y con cero vergüenza, se había convertido en un experto en todo tipo de artistas, desde cantautores ingleses comoNick Drake y John Martyn hasta titanes del indie americano como Pavement y Dinosaur Jr.

Aunque sea sólo un estudiante de secundaria, al parecer sabía tanto de la mayoría de estas personas como cualquier escritor de música.

Al igual que cualquier joven orientado al rock, su apetito por la música es interminable, y también lo es la oportunidad – sea legal o no – para saciarlo. Es un pagado fan del abanico de bandas que recién descubrí a los 30 y en su caso, para el momento en que llegue a los 20 años, habrá llegado a la frontera del género.

¿Qué nos dice todo esto? Claramente, para quien haya crecido en el viejo mundo, la forma moderna de consumo de música tiene toda clase de ventajas imprevistas.

Un buen ejemplo: aunque siempre he escuchado un montón hablar sobre el horror absoluto de esos álbumes infames como Metal Machine Music de Lou Reed (un álbum doble de feedback de guitarra y ruido blanco) o de Concerto For Group and Orchestra de Deep Purple (no pregunten), ahora puedo escucharlos por nada, y tener una opinión propia.

Los dos son terribles, por cierto, pero ese no es el punto. Lo que realmente importa es el hecho de que puedo fácilmente estar en sintonía, y lo que esto dice acerca de un nuevo mundo de escucha sin riesgos.

Lo más importante, a medida que se desarrolla la gran revolución digital, las bandas ya no tendrán que competir por el dinero de la gente. En cambio, estarán compitiendo por nuestro tiempo. Y el campo es enorme, entrecruzando no sólo géneros, sino eras.

¿A quién deseas investigar hoy: TV On The Radio o Crosby, Stills y Nash? ¿Te apetece perderte en el brillante primer disco de Florence And The Machine, o derivar por un sinfín de entretenimiento por lo terrible que fueron los Rolling Stones en la década del ‘80? ¿Little Richard o La Roux? ¿White Lies o Black Sabbath?

Como decía uno de mis colegas reportero de música, ya no hay más pasado, sino un presente infinito.

Para los músicos, es evidente que hay toda clase de nuevas oportunidades para su música, pero incluso si tienen éxito, tendrán mucha menos atención.

Podrán tener una audiencia, pero será muy fácil de distraer. Después de todo, tocar el mismo disco una y otra vez con el fin de extraer el valor de tu dinero es un comportamiento que pronto va a parecer algo de la Edad Media.

Ay del acto que decida hacer el tipo de disco que tiende a ser caritativamente descripto como un “crecimiento”, algo que puede explicar, por ejemplo, el escaso interés pagado al último álbum de U2.

Ciertamente, como el ejecutivo de una compañía de discos me dijo un par de semanas atrás, atestar discos con meros rellenos ya no es una opción sensata.

Así que, sí, la industria discográfica aún tienen que reinventarse a sí misma integramente, o implotar. Tarde o temprano, dado que la necesidad de leer los comentarios antes de decidir qué escuchar se está desvaneciendo rápidamente, me temo que incluso los periodistas de música puede volverse irrelevantes.

Pero por ahora, esta es una verdadera edad de oro – la era de los adolescentes expertos, álbumes que pronto tendrán que estar llenos de éxitos afinados y una rockola en línea completamente infinita.

Incluso si las discográficas de alguna manera se las arreglan para acabar con las descargas ilegales y exige una compensación a través de suscripciones anuales de unos pocos dólares a cambio del mismo suministro de música sin fin, las mismas normas esenciales aplican. En verdad: ¿cómo puede no gustarte?

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Waves API Collection


Continuando con la coleccion de los excelentes plugins de Waves, para los que me preguntaban por los API aqui se los dejo

http://rapidshare.com/files/63746281/WAPICollection.rar